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OCTUBRE 2016 - vol 11 - nº 2

EDITORIAL: OBJETIVOS INCUMPLIDOS EN LA PRÁCTICA DEL MÉDICO DE FAMILIA

Estamos ante una crisis importante de la medicina de familia y de la atención primaria de salud. Es un hecho cierto que la precaria situación económica, la reducción de recursos y  la tendencia a centrar la atención en los hospitales han reducido las expectativas de la AP,  a lo que se ha añadido  el hecho, cada vez más extendida, de que los profesionales sanitarios procedentes el hospital se intentan incorporar  a la atención primaria y a la atención domiciliaria

Atendiendo  a las actividades que realizan los médicos de familia en los centros de salud, apreciamos que son los de un médico generalista que está bien capacitado para resolver correctamente mas del 80 % de las demandas biomédicas de su consulta. Estamos pues ante un contencioso médicos generales versus especialistas en MFyC,en donde estos profesionales se sienten incapacitados en realizar acciones con las familias en su práctica clínica, así como ejecutar planes de promoción de la salud.

Esta situación tan negativa tiene que ver tanto a la indiferencia de los especialistas en medicina de familia en usar los recursos de la Atención Familiar en la resolución de problemas clínicos como,  y de forma muy especial, a su  falta de conocimientos. Y todo esto a pesar de que los contenidos relacionados con la Atención Familiar y en general con el abordaje de los problemas psicosociales, ocupan un espacio muy importante en el nuevo Programa de la Especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria.

Nos vamos a referir a continuación a tres actividades clínicas que requieren de técnicas e instrumentos de la Atención Familiar y que por tu frecuencia y trascendencia se conforman en las tareas imprescindibles en la práctica del medico de familia  y que no realice por su falta de conocimiento y habilidades , nos referimos al diagnostico y tratamiento de los problemas psicosociales, al abordaje psicosocial de la enfermedad crónica en las personas mayores y a la intervención en las crisis de desarrollo.

La Atención familiar en el diagnostico y tratamiento de los problemas psicosociales

 

Lo que caracteriza al problema psicosocial no es su expresión clínica sino la causalidad, esto es, la situación  que es vivida por el paciente como estresante ó amenazadora. (De la Revilla). Así, son los acontecimientos vitales estresantes,  las transiciones, cambios y dislocaciones de las etapas del ciclo vital familiar, los que  a nivel individual producen un conjunto de respuestas motoras, cognitivas y psicofisiológicas en un intento de adaptarse a la nueva situación causada por el factor estresante; esto puede originar cambios en la salud, la aparición de enfermedades ó agravamiento de las preexistentes. Pero al mismo tiempo estos factores repercuten en la familia, dando lugar a crisis o disfunciones familiares.

En la práctica diaria, los pacientes no consultan por  padecer un “problema psicosocial”, y es difícil que  el médico encuentre, entre los síntomas referidos, indicios que le sugiera  que la demanda planteada tenga que ver con un estresor social. Conviene tener muy en cuenta  que  los problemas psicosociales se traducen por demandas orgánicas, en forma muy variable, con síntomas referentes a  distintos órganos ó sistemas, por trastornos psíquicos ó  psicosomáticos, sin que resulte fácil conectarlos con eventos estresantes.

Como señalaron  Groom y cole,  solo un pequeño porcentaje  de pacientes que sufren problemas psicosociales  son  reconocidos y detectados por los profesionales de Atención Primaria.   

Según Verhaak y Wennik, la dificulta que tienen los médicos de familia para descubrir  los problemas psicosociales se debe, en gran medida,  al  desconocimiento  que tienen  sobre estos procesos, esto tiene que ver  con  la existencia de una larga tradición en el manejo exclusivo de las alteraciones biomédicas y la incapacidad para asimilar una cultura holística y sistenmica de los problemas de salud,

Muchos médicos, cuando sospechan que están frente a un proceso psicosocial no se sienten suficientemente animados como para realizar una investigación sobre el origen de los síntomas, argumentando, además,  que un interrogatorio dirigido a comprenderlo o aclararlo  puede ser contraproducente porque este abordaje podría empeora la situación clínica del enfermo y afectar negativamente a la relación medico paciente.

A la hora de evaluar las dificultades para detectar problemas psicosociales se deberá  tener en cuenta los conocimientos adquiridos en este campo por el medico de familia, ya que la dificultad en el  reconocimiento de los problemas psicosociales se atribuye a las características en su formación,  basada en conceptos biomédicos tradicionales, donde los aspectos sociales y psicosociales quedan fuera de su aprendizaje.

 

La Atención Familiar en el abordaje psicosocial de la enfermedad crónica en las personas mayores

 

Las tendencias demográficas de las últimas décadas perfilan las sociedades desarrolladas como fuertemente envejecidas, es posible que  el  aumento de la esperanza de vida debido a  mejoras de las condiciones higiénico-sanitarias y al desarrollo económico y social, sea el motivo de esta nueva situación.

Desde el punto de vista sanitario nos interesa esta tendencia demográfica ya que el envejecimiento de la población  a dado lugar a un notable aumento de las enfermedades crónicas, con lo que supone como amento de la carga de trabajo para los profesionales sanitarios, especialmente los de atención primaria de salud.

Conviene recordar que las patologías crónicas de los mayores tienen unas características peculiares, tales como son la pluripatología, la polifarmacia y, sobre todo la dependencia para realizar actividades básicas o instrumentales de la vida diaria y la inmovilidad.

El acercamiento a las enfermedades crónicas puede hacerse siguiendo diferentes modelos y protagonistas, uno el biomédico, que estudia la enfermedad atendiendo a sus características clínicas y al órgano o sistema afectado y  que es el asumido por los responsables de las distintas especialidades médicas, otro el modelo holístico, que atiende  al enfermo crónico de una forma integral, respondiendo a todas las patológicas y sus complicaciones, con independencia el órgano o sistema que este afectado, que es responsabilidad de  la medicina interna y por último, el modelo sistémico, que entiende la enfermedad crónica como un problema psicosocial, lo que supone estudiar tanto los aspectos individuales como las repercusiones  familiares y sociales , y cuyo estudio compete al medico de familia.

El uso de conceptos y técnicas de la atención familiar permite un nuevo abordaje biopsicosocial de la enfermedad crónica de las personas mayores que permita: a) pasar de lo biomédico a lo psicosocial: b) averiguar cómo funciona y se organiza la familia ante al evento estresante que es la enfermedad crónica y dentro de la familia estudiar  y evaluar  el importantísimo papel que asume la cuidadora principal y c) el estudio medioambiental de los mayores que  permite a través del mapa del hogar estudiar las características estructurales de la vivienda, su situación higiénico-sanitaria, las barreras arquitectónicas, etc.

 

 

La Atención Familiar en las crisis de desarrollo

 

Entre una etapa del ciclo vital familiar  (CVF) y la siguiente se producen procesos que se definen como “transiciones”,  “ritos de paso” o “crisis de desarrollo”. El paso de una fase a otra  supone algo más que un cambio cuantitativo, que un reajuste menor de la familia  ante condiciones modificadas. Desplazarse a una nueva etapa exige siempre una verdadera  transformación del sistema familiar.  Desde este punto de vista, pasar de una etapa a la siguiente en el ciclo evolutivo ofrece tanto oportunidades como peligros y constituye un momento privilegiado para la intervención terapeutica. Es frecuente que en estas crisis del desarrollo algunos miembros de la familia enferma.

Las crisis de desarrollo habituales abarcan el matrimonio, el nacimiento de los  hijos, el comienzo de la edad escolar de  éstos, la pubertad, la independencia de los hijos y su posterior abandono del hogar, el envejecimiento, la jubilación, la decadencia y la muerte de los padres, es decir, tienen que ver con las etapas del CVF. Algunos de estos cambios evolutivos son sutiles y graduales, otros son abruptos y dramáticos. Algunos son determinados por las diversas etapas biológicas, otros por condicionamientos de la sociedad.

Resumiendo podemos decir que el CVF está estrechamiento relacionado con los problemas psicosociales, unas veces porque el factor causal se encuentra en la etapa del ciclo por donde transita la familia, especialmente en las transiciones. Otras, porque el evento estresor actúa de manera distinta de acuerdo con la etapa del ciclo en que se encuentre la familia.

 

A la vista de todo lo anterior consideramos necesario que tanto  los médicos de familia, especialmente los encargados de su formación, como las sociedades científicas y la administración adopten una nueva actitud que permita que se cumplan los objetivos del abordaje familiar y psicosocial de los problemas de salud en su práctica como especialista en medicina familiar y comunitaria.  

 

Dr. Luis de la Revilla

Presidente de la Fundación para el Estudio de la Atención a la Familia.

Emérito del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada

Dra. Emilia Bailón

De la Comisión Nacional de la Especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria

Medico de Familia del Centro de Salud del Albaicín de Granada